Tras dos años de cuidados, ahora lo espera la libertad.

En Córdoba fue rescatado y liberado tras un arduo trabajo de recuperación, un oso melero, también conocido como “mielero” u “hormiguero chico.

La Provincia y la Reserva Natural Tatú Carreta asistieron al animal hasta reinsertarlo a su hábitat.

El Gobierno de Córdoba, a través de la Secretaría de Ambiente trabaja para concientizar sobre la fauna silvestre negando su rol doméstico y sosteniendo que cada animal cumple su rol ecológico, intransferible e importante en la naturaleza.

En ese sentido, desde el organismo provincial se articulan acciones con diferentes centros de rescate y rehabilitación de fauna silvestre, como el Tatú Carreta.

La veterinaria titular del mencionado centro, María Ahumada, destacó que en el Día del Animal, “debemos reflexionar sobre un nuevo pacto de convivencia con ellos, sobre todo con la fauna silvestre”.

La profesional relató las alternativas de un trabajo ejemplar realizado por la Policía Ambiental que se produjo cuando los oficiales encontraron un oso melero que había sido visto por un vecino de la ciudad de Bell Ville en el año 2021.

Para los expertos, esta zona no forma parte del hábitat del oso, ya que es una especie protegida en peligro de extinción.

Recordemos que la Policía Ambiental es un organismo que ejerce el control y fiscalización en materia hídrico-ambiental y de los recursos naturales en general en todo el ámbito de la Provincia de Córdoba. Asimismo, tiene a su cargo el control de toda actividad pública o privada que pueda afectar el equilibrio del ambiente.

Para los profesionales fue primordial el rápido traslado del animal a la Reserva Natural Tatú Carreta, ubicada en Casa Grande, en el departamento Punilla. En el lugar, trabajan mancomunadamente con la Provincia en pos de ser un Centro de rehabilitación de animales.

“Cuando se produjo el hallazgo del oso melero, el animal se encontraba con lesiones leves y con presencia de ectoparásitos, con bajo peso y estado anémico”, señaló Ahumada.

“Con los expertos trabajamos en estabilizarlo con diversos análisis y estudios. Evaluamos el estado general, lo que llamamos la fase de sensores: si el animal responde, si no está demasiado estresado y si su conducta es normal”, expresó la veterinaria.

Final feliz para el Oso Melero

Esta hembra adulta de aproximadamente cuatro años fue liberada en la zona rural próxima a la Quebrada de la Mermela, ubicada en las Sierras de Pocho. La misma es una reserva natural con biodiversidad, donde el animal podrá alimentarse solo. Fue liberado en un sector que tiene un parche de bosque adecuado para este tipo de especie.

El destino del animal fue evaluado por los técnicos de Policía Ambiental, quienes aseguran que es el indicado para que regrese a la vida silvestre.