El Museo Provincial de Fotografía Palacio Dionisi, el próximo domingo 26 de 10 a 19 horas, invita al público a sumarse a una experiencia singular en el marco del Día Mundial de la Fotografía Estenopeica. La actividad, de entrada libre y gratuita, propone un acercamiento a una de las técnicas más esenciales y poéticas de la historia de la fotografía.
Lejos de las exhibiciones tradicionales, la jornada ofrecerá dos videos como material audiovisual que exploran el universo de la fotografía sin lente.
Por un lado, se presentará “El mundo sin lente”, del fotógrafo cordobés Pablo Grinspan, una pieza de carácter didáctico que recorre los procesos de experimentación, los distintos tipos de cámaras estenopeicas y las múltiples posibilidades expresivas de esta técnica.
Por otro lado, se proyectará un video que reúne imágenes de la convocatoria internacional realizada por el museo en 2025, que incluye obras de 97 fotógrafos y fotógrafas de diversas partes del mundo, revelando la riqueza y diversidad de miradas que conviven en esta práctica.

¿Qué es la fotografía estenopeica?
El Día Mundial de la Fotografía Estenopeica se celebra cada año el último domingo de abril y reúne a miles de personas alrededor del mundo en torno a una misma premisa, volver al origen de la imagen.
La fotografía estenopeica prescinde de lentes y sofisticados dispositivos tecnológicos. En su lugar, propone una experiencia directa con la luz a través de una pequeña abertura, el estenopo, que permite que los rayos luminosos ingresen a una cámara oscura e impresionen un material fotosensible.
Este procedimiento, basado en principios ópticos de la cámara oscura conocidos desde la antigüedad, transforma objetos cotidianos como cajas, latas o recipientes en instrumentos capaces de capturar imágenes.
La belleza de lo simple: una técnica que desafía la inmediatez
En tiempos dominados por la velocidad y la inmediatez digital, la fotografía estenopeica invita a desacelerar. Sus largos tiempos de exposición, su profundidad de campo casi infinita y su carácter artesanal convierten cada imagen en un proceso consciente, donde la espera, la observación y la experimentación adquieren un valor central.
Esta técnica, considerada una de las formas más puras de la fotografía, no solo permite comprender los fundamentos del fenómeno fotográfico, sino también reconectar con una dimensión más introspectiva y sensorial de la creación visual. Cada toma es única, irrepetible, y lleva consigo la huella del tiempo y del gesto humano.
La propuesta del Palacio Dionisi se inscribe en la línea de ofrecer un espacio de encuentro con la fotografía desde su esencia, celebrando no solo una técnica, sino una forma de mirar el mundo.
